
Las células sanas del cuerpo se dividen, crecen y mueren en forma ordenada. En algunos casos, las células presentan un crecimiento descontrolado en alguna parte del cuerpo, originando un tumor.
Estos tumores pueden ser benignos o malignos, de acuerdo a las siguientes características:
Los tumores benignos (no cancerosos) no se propagan y no siempre constituyen una amenaza para la vida.
Los tumores malignos (cancerosos) no solamente colonizan el órgano donde se encuentran localizados; sus células se desprenden y penetran en el sistema linfático y sanguíneo, de esta manera se alojan en otros sitios del cuerpo, formando nuevos tumores. Este proceso es conocido como metástasis y es justo en esta fase cuando la enfermedad es más difícil de tratar, sino es que imposible.
No se conoce la causa exacta, pero la predisposición genética y el medio ambiente son factores importantes para el desarrollo de cáncer. Se sabe que las células cancerosas sufren una modificación en su información genética, es decir a nivel del ADN (Ácido Desoxirribonucléico).
Generalmente aparece en forma de tumor. Algunos tipos de cáncer como la Leucemia no forman tumores, en este caso las células que componen la sangre se ven afectadas así como los órganos que la producen.
El cáncer se comporta de manera diferente dependiendo del órgano donde se localiza.
Por ejemplo, el cáncer de mama y el de pulmón tienen un desarrollo completamente diferente, se desarrollan a diferentes velocidades y por tanto, responden a diferentes tratamientos, de tal forma que se asigna uno específico para cada caso.
Actualmente hay millones de personas que viven con cáncer o que lo han padecido. El riesgo de contraerlo se puede reducir realizando algunos cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar y comenzar a ingerir alimentos saludables.
Las probabilidades de que un paciente con cáncer sobreviva dependen de la detección oportuna y el tratamiento adecuado del mismo.
Etiología:
El origen del cáncer puede ser muy variado, se asume que entre el 75 y 80% de los casos están relacionados con factores exógenos, y sólo el 20% se deben a factores endógenos.
Factores exógenos o externos:
Físicos: radiaciones solares UV, causantes del cáncer de piel.
Radiaciones Ionizantes:
Químicos:
Biológicos:
Quimioterapia
Se conoce como quimioterapia al tratamiento que se aplica a los pacientes de cáncer y está constituido por los mismos medicamente prescritos para combatir la enfermedad
Es el uso de medicamentos para destruir bacterias, virus, hongos y células cancerosas. El término se refiere más frecuentemente a los medicamentos para combatir el cáncer y este artículo se enfoca en la quimioterapia para tratar esta enfermedad.
La quimioterapia se puede usar para:
Dependiendo del tipo de cáncer y el lugar donde está localizado, la quimioterapia se puede administrar de maneras diferentes, incluyendo:
Radioterapia
La radioterapia es un procedimiento en el cual se utilizan rayos X de alta potencia, partículas o semillas radiactivas con el propósito de destruir las células cancerígenas. Se usa para combatir varios tipos de cáncer. A menudo es utilizada también para reducir el tamaño de un tumor antes de una cirugía. También se puede aplicar este tratamiento después de una cirugía para prevenir la reaparición del cáncer.
Hay dos tipos de radioterapia:
La radioterapia puede tener varios efectos secundarios, los cuales dependen de la parte del cuerpo que recibe la radiación, la dosis y la frecuencia con que se realice la terapia. Estos efectos pueden ser los siguientes:
Salud Integral
Se conoce como salud integral al estado de completo bienestar físico, mental, espiritual, emocional y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. La salud implica que todas las necesidades fundamentales de las personas estén cubiertas: afectivas, sanitarias, nutricionales, sociales y culturales.
Se dice que es la articulación de los factores psicobiológicos y socioculturales del ser humano, de forma tal que contribuyan al bienestar social e individual.
Paliativos
Las enfermedades serias pueden causar síntomas físicos, como dolor, nausea o fatiga. El paciente también puede experimentar síntomas psicológicos como depresión o ansiedad. Los tratamientos para la enfermedad pueden causar síntomas o efectos secundarios. El cuidado paliativo alivia los síntomas sin curar la enfermedad.
Los cuidados de hospicio son aquellos que se ofrecen a personas que están diagnosticadas con una enfermedad incurable y al final de la vida. Estos cuidados de hospicio incluyen siempre cuidados paliativos. El objetivo real de estos cuidados es aliviar el sufrimiento y mejorar su calidad de vida.
Detección oportuna
Con el propósito de detectar a tiempo el cáncer, las personas deberán realizarse exámenes de detección de forma periódica. Hable con su doctor sobre cuáles son estas pruebas. Recuerde que el cáncer se puede combatir y curar si se detecta a tiempo.
Tome el control de su salud y reduzca su riesgo de padecer cáncer